Del 19 al 23 de septiembre, San Jerónimo Norte fue el escenario del emocionante primer Simposio Internacional de Escultura «CRISOL».
El lema de este excepcional encuentro fue «CRISOL», una palabra que simboliza la armoniosa convivencia de artistas de diversas tradiciones y orígenes, unidos por un objetivo común: la creación de obras de arte que representen la rica historia local. Este simposio proporcionó a escultores nacionales e internacionales la oportunidad de dirigir su creatividad hacia figuras emblemáticas, lugares históricos y eventos de la región, así como de capturar la exuberante fauna y flora autóctonas que caracterizan este hermoso rincón.
La Plaza Libertad se convirtió en el epicentro de este evento de seis días que atrajo la atención de amantes del arte y la cultura de toda la región. Durante este período, seis distinguidos escultores demostraron su maestría en la manipulación de la madera, mientras que dos expertos en escultura en metal enriquecieron aún más el evento con sus perspectivas únicas y valiosas.

Los destacados escultores participantes fueron los siguientes:
- Giar Lunghi de Rovedero Cantón Grisons, Suiza, cautivó a la audiencia con su obra «Al Norte del Sur», una representación emotiva de un emigrante suizo que llegó a Argentina en 1858 y se dedicó al cultivo de trigo.
- Noemí Oropeza Sardina de Santa Cruz, Bolivia, dio vida a la leyenda de la flor de Ceibo con su obra «El Renacer de Anahí».
- Yazimel F. Kucharczuk de San Jerónimo Norte sorprendió con «Jugando con Acordes», una escultura que invita a un viaje sonoro a través de la música y el tiempo, protagonizada por un niño y sus instrumentos musicales.
- Rafael Mifano de Minas Gerlas, Brasil, capturó la esencia del viaje de una inmigrante suiza que encontró su hogar en Argentina en su obra «Unión de Horizontes».
- Juan Carlos Nauneriz de San Carlos Centro, Santa Fe, honró a la Patrona de San Jerónimo Norte con su escultura de la Virgen «María de la Asunción», una figura emblemática de la segunda colonia agrícola fundada el 15 de agosto de 1858.
- Sebastián Novak de Villa Río Bermejito, Chaco, Argentina, creó «Reparando Fuerzas», una obra que representa la necesidad de desconectar, recargar energías y volver a conectarse con el trabajo, mientras destaca el impacto de los animales en la vida humana.
- Christián Alvarenga de Roque Sáenz Peña, Chaco, Argentina, rindió homenaje al caballo como compañero del hombre en su obra «Fortaleza», destacando su papel en los trabajos y el transporte.
- Daniel Sotelo de Corrientes, Argentina, esculpió «Totem del Puma», inspirándose en este poderoso animal que simboliza la fuerza, ferocidad y valentía en diversas tradiciones.
Los ganadores del 1er Simposio Internacional de Escultura «CRISOL» fueron:
- 3er puesto (votación del público): Yazimel F. Kucharczuk de San Jerónimo Norte, con su obra «Jugando con Acordes».


- 2do puesto compartido: Giar Lunghi de Rovedero Cantón Grisons, Suiza, con su obra «Al Norte del Sur», y Rafael Mifano de Minas Gerlas, Brasil, con su obra «Unión de Horizontes».





- 1er puesto: Noemí Oropeza Sardina de Santa Cruz, Bolivia, con su obra «El Renacer de Anahí».


Este simposio no solo enriqueció culturalmente a San Jerónimo Norte, sino que también brindó una plataforma para que estos talentosos escultores compartieran sus visiones únicas con el mundo, destacando la belleza y la diversidad de esta región.





